lunes, 19 de noviembre de 2018

-EL HOY LO HICIMOS AYER Y HOY HACEMOS EL MAÑANA-


Como había dicho en el post anterior estaba pasando por una situación personal algo inestable y mi futuro por aquel entonces era totalmente incierto.
Pues ese futuro ha llegado, en el instante que escribo esta entrada ya no soy la misma persona.
Salvando las distancias y sin perder el sentido del humor, tengo que decir que ya no hay marcha atrás,  lo que busqué durante tanto tiempo ya está en proceso de ver si lo consigo o no.


El 29 de octubre me sometí a la esperada y arriesgada operación que para bien o para mal cambiará mi vida para siempre.
Me costó muchísimo tomar la decisión como otras tantas veces, pero finalmente pensé esa tan usada frase, ¡el que no arriesga no gana¡ y eso mismo haré en ocasiones venideras si el guión lo exige.
No seré yo el que vuelva a preguntarse, que pasaría si lo hubiera intentado.
Si no lo intentamos nunca obtendremos la respuesta, así que siempre adelante si con ello podemos conseguir nuestra meta.
Eso si, sigo siendo el mismo Pincho de siempre a excepción que ahora soy un 95% humano y un 5% titanio entre otros materiales.



Espero y rezo para que este cambio sea a mejor, claro está, por ahora parece que la historia marcha bien pero todavía es muy pronto para tirar cohetes al cielo.
Técnicamente hablando según los médicos la intervención salió según lo previsto y ha sido un éxito, sin embargo esto requiere mucho tiempo, paciencia, trabajo y una muy larga recuperación para obtener el resultado deseado.
Si no pasa nada raro y no se tuercen las cosas incluso hay muchas posibilidades que pueda volver a surfear en cosa de un año.
Por lo de pronto ya conseguí algo mega importante, en menos de 24 horas tras la complicada
intervencion me puse de pie y logre dar 8 pasos YO SOLO.


Por ahora, insisto, por ahora parece que va todo estupendamente, no obstante aun tengo dolor y momentos de bajón pero noto pequeñas mejoras día tras día y esa es muy buena señal.
El 1º día como bien dije, anduve 8 pasitos, pero el día 15 de noviembre y para mi asombro di 13.247 pasos a lo largo del día, un logro muy importante para mi en este momento.


También tengo que decir que alguna que otra noche lo paso fatal, pero como para casi todo en esta vida hay solución, con un desayuno tan nutritivo como este que os expongo a continuación, en cierta manera lo soluciono por lo sano (bueno, lo de sano podría discutirse).


Tras el alta hospitalaria esa misma tarde me mandaron directamente al centro de recuperación e higiene postural Fisiospine para pasar allí 2 días y enseñarme unas pautas que tendré que seguir de por vida y de paso me desengrasaron para que no me acostumbrara a la vida de vago.





Aunque mi capacidad y velocidad de paseo era casi nula, gracias a esto pude conocer una mínima parte de esta preciosa y cosmopolita ciudad.


Y lo mejor de todo es que esos momentos tan especiales los disfruté con 2 de las personas más importantes de mi vida, mi hermana y mi cuñado, los cuales sacrificaron muchas cosas para acompañarme en este momento tan duro y difícil.


Me hubiera gustado poder utilizar mi cámara fotográfica para inmortalizar algún que otro momento más pero como tengo terminantemente prohibido coger peso alguno, me fue imposible.
Es obvio que no fue un viaje hiper agradable por la razón que fue, pero en estos casos hay que sacar la parte positiva y si no fuera por esto (pese a quien le pese, Barcelona no cuenta con buenas olas) posiblemente nunca hubiera conocido esta ciudad, así que mirándolo de esa manera, no hay mal que por bien no venga.


Esos 13 días que pasé allá sin lugar a dudas fueron de los más intensos que viví jamás, con lo cual, podría enrollarme mucho más, pero tendré que dejar algo para la próxima vez que será pronto.


Alguno podrá llegar a pensar que soy un pesado por esto que voy a decir ahora, pero sinceramente me da igual.
Me siento en la obligación de volver a dar las gracias a todos los que os habéis molestado e interesado por saber cual era mi estado.
Siempre es bonito recibir muestras de cariño, pero en momentos en los que uno se ve tan abajo, se agradecen mucho más.
Los que me conocéis sabéis de primera mano que soy una persona bastante sentida pero me cuesta bastante expresar mis sentimientos, yo diría que me cuesta más que a un palo de una escoba, pero en situaciones así me salen solos.
En este viaje lloré, lloré mucho no me avergüenzo de decirlo, muchas veces de dolor, otras por añorar cosas que aun deseo, por no saber si podría volver a caminar y también, como no, por no tener a los míos cerca; pero puedo garantizar que las lágrimas de emoción al saber que tantísima gente se acordó de mí, superaron con creces todos esos males,.
Miles de millones de gracias a todos , por vuestra culpa, del primero al último, esto ha sido y esta siendo más llevadero.
De corazón :SIEMPRE AGRADECIDO.


Par terminar cuelgo esta foto que tiene ya casi 10 años y no me canso de verla, no por la maniobra, si no por todo lo que me transmite y en este nueva etapa de mi vida que comienza, espero con toda mi alma que se vuelvan a repetir momentos así.

PD: Un largo recorrido comienza con un pequeño paso y eso es lo que estoy haciendo, voy muy despacito y encontrándome con muchas trabas por el camino pero, señora "FELICIDAD" no tenga la menor duda que tarde o temprano la alcanzaré y no volveré a dejar que se escape.....

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